Victor Suárez

Poeta y Cantautor Dominicano

"Puedo Morir Mañana Hoy he Vivido Feliz"

 

Principio de Primavera



 

 Victor Suárez

Principio de Primavera 

 

1988

 

Agradecimiento

 

Quiero dar las gracias

desde lo más profundo de mi corazón

 a la incansable Sonia Viloria "Camelin"

por cuanto ha hecho para ayudarme

en la preparación de este:

Principio de Primavera

Victor Suárez

 

 

Juicio en torno al Ensayo Poético Principio de Primavera

 

Concretamente esta es la génesis que tiene que discurrir todo poeta que comienza a refulgir o fosforecer, de todo el que siente la fiebre del poema que le quiere achicharrar el alma, los sentidos, el corazón, en fin todo el que quiere abrir su cosmos, hacer aperturas, abrir sus ventanas interiores, abrir sus rosas, abrir su infinito paréntesis, vibrar como hoja de todo árbol sonoro sus versos.

 

Victor Suárez ha desafiado su signo

 

Así es el comienzo de construir la poesía reconociendo los mas tiernos botones de las floraciones, de los objetos de las personas, de las vivencias, que en consecuencia el artista de la palabra lo sustrae, lo recoge, lo trabaja y lo presenta en vibraciones.

 

Eso es lo que ha querido Victor Suárez en este amasijo de poemas, donde él trata de adentrarse en la subjetividad y objetividad del intrincado mundo de la poesía, tocando con el artista plástico a través de delicadas y misteriosas pinceladas los múltiples sentidos de las cosas.

 

Que el público juzgue  pues y reciba este libro espiritual con sus virtudes y defectos, que reciba las ternezas de palomas de fuego de estos sencillos y significativos poemas del poemario.

 

Principio de Primavera.

 

De mi querido amigo, profesor, músico y poeta.

 

Victor Suárez

 

 

Profesor: Rafael Severino Bravo

 

 

 

Regreso

 

Hoy

El cielo de la patria llora

Pletórico de ira y desconsuelo

Este regreso rojo de sangre,

El torrente corre a través los cementerios,

Socavando;

queriendo levantar los muertos olvidados

 buscando entre cadáveres el coraje

Que hoy los vivos llevamos oculto

Bajo la piel adormecida.

 

Que fácil olvida mi pueblo sus muertos

Que fácil olvidan las calles sus tiros sin audiencias

Qué fácil olvidan los hombres su hambre de calabozo

Que fácil

Este regreso a quemarropa del país a la sabandija.

que fácil he regresado a la pluma.

 

Yo esperaba

Que una lluvia de estrellas de medio día

Lavara la cornisa de mi pueblo

Y otra vez

La treta se nos metió de incógnito

Otra vez imperio de sofisma

Otra vez la protección anhelada

Otra vez lo imprevisto

otra vez los muertos en las esquinas

Otra vez lo inesperado

Otra vez palabras...

Y más palabras.

 

Más...

No esperaré en las esquinas a la tortura

Sino en la retórica a los torturadores

Porque a los torturadores

Les desconcierta que los torturen

Esperare lo injusto en la justicia

Ni un centímetro más allá

ni una pulgada más acá.

 

Inepto

 

Soy el hombre

Sin mí no tiene sentido la vida

Sin mí se muere la noche de frío

Sin mí el día es un triste pasar

Soy el hombre

La tierra tiembla si piso fuerte

El mar se ahoga de miedo si grito

El cosmos no puede vivir ya sin mí.

 

Soy el hombre

Y aunque la tierra tanto me quiera

He declarado a sus bosques

La guerra.

 

Soy el hombre

Y no temo a nada ni a nadie, ni a morir si quiera

Soy una la bestia

soy la guerra.

Soy el hombre

Y soy capaz de convertir

En llamas al planeta

Aunque mi canto muera en ascua.

Soy el hombre

Y no me duele el dolor del niño

Ni su llanto, su pena o su miseria

Mis armas y mis cañones me han hecho

Presa de mí mismo; soy el hombre

Y hasta de mi tengo miedo.

 

Utópico

 

Santo Domingo no me gusta como eres,

 una pequeña isla compartida,

quisiera verte agarrando las manos de los arrecifes del golfo de México,

Cuba, Puerto Rico, Jamaica

y todas las Antillas;

formando un extenso continente de praderas rojas

donde sea eterna el pan nuestro de cada día.

Pensamiento

 

La vida es un tropel de circunstancias fortuitas

 donde encajan muy bien los seres humanos.

 

La Vida o la Muerte

 

Desde aquí donde encontrarse con la vida es casual,

donde vivir es un encuentro

Fortuito con la vida

Donde los hombre que piden libertad

Son encadenados,

 donde el espíritu

Es prisionero de un mundo artificial

Donde el tiempo pasa sin traer los sueños

Donde los niños piden futuro

Donde los niños claman la vida

Donde el niño es hombre

Donde el hombre tantas veces es niño.

 

Desde aquí se han ido

Mis compañeros

A flor de agua

A flor de viento

A un encuentro con la vida

O con la muerte;

 

No saben a donde van pero se han ido

Huyendo de esta muerte a destiempo

Con la esperanza en sus pensamientos.

 

Sin norte y sin sur

Quizás a morir en las profundidades

Obscuras del océano

O en las balas triangulares

De una frontera

Se han marchado

Y los apresan

Por buscar

La vida.

 

Pido Paz

 

Quiero ver correr el sol

Por las calles del mundo

Quiero ver trinos de amor

cayendo sin cesar.

 

Quiero ver caer al fondo

Las tinieblas de la guerra

Quiero ver al hombre

Amar al hombre

En infinita paz.

 

A dónde irá el  mundo si

Los hombres no sembramos

Esa flor de pura paz de estrellas

Pata la eternidad.

 

Paz, pido paz, quiero paz

que el mundo esta cansado

paz pido paz quiero paz

cansado de esperar

paz pido paz quiero paz

La noche nos abraza

Y el dolor parece envolvernos

Para la eternidad.

 

El Hombre Afortunado

 

Soy un hombre afortunado

Porque tengo dos hermosos pies

Para  experimentar

La gran sensación de transportarme

De aquí para allá y de allá par acá

Sentir el placer de pisar el pasto

Trepar los árboles y correr a orillas del mar

Sobre la arena de la playa tras de ti

Mujer que tanto amo.

 

Soy un hombre afortunado

Porque tengo dos hermosas manos

Para tomar el pan,

tocar la guitarra

Tomar el lápiz,

hacer las más difíciles tareas;

Y tocar la delicada piel de las mejillas

De la mujer que tanto amo.

 

Soy un hombre afortunado

Porque tengo dos ojos

Enclavados como dos gigantescos

Logos en el lugar mas preciso

De mi cuerpo; dos ojos que para mí

Son como rayos de sol que van iluminando

Cada paso que doy,

dos ojos que permiten leer

En cualquier idioma

Con ellos puedo ver un poco más allá

De mi sombra, disfrutar la hermosura

De esos atardeceres en que llueve con sol

Y la hermosa variedad de flores,

Soy feliz cuando con mis ojos

De lucero bajo mi frente, al lado de mis sienes

Sobre las mejillas; puedo disfrutar de la sutil belleza de la mujer que tanto amo.

 

Soy un hombre afortunado

Porque me siento vivo

Porque comprendo que la muerte no

Es eterna y que la vida es sólo un momento

Antes de la muerte.

 

Gracias al cielo

Por este corazón inmenso que llevo enclavado

En el fondo del pecho, repleto de amores

Para la mujer que tanto amo.

 

Una Canción en Blanco

 

Siento ganas inmensas de escribirle

A nuestro amor una canción

Y decir te quiero en cada

Verso.

 

Pero, sólo me queda

Besarte y callar

Ya no me quedan palabras.

 

Siento ganas inmensas

De cantarle a nuestras vidas

Sin pensar nada más que en ti,

Abrazarte y vacío de pesares hacerte feliz.

 

Sabes como te quiero y a veses

Te olvido

En el verso más corto de mi canto

Y es que no hay razón para cantarte

Cuando aún falta el pan

el techo y hasta lo imprescindible.

 

Cuán hermoso  fuese

Gritar te quiero sin pensar

Nada más que en ti.

 

Pero siento amargas las palabras

Cuando pienso en el invierno frío

Quisiera gritar fuerte

Y que en cada una de mis palabras

Sea un estallido atómico de libertad.

 

Tío Luis

 

Todo un abril de amor

Toda una flor

Todo un sol naciente

Tan sólo ayer.

 

Todo estrella y camino

Todo poeta

Todo volcán

Tan sólo ayer.

 

Quiso ser jardín

Semilla del futuro

Nunca pensó ser

Otoño de toda una vida.

 

Hoy en el precipicio

De su vida cuelga, en

Un mundo de ponzoñas

Desierto de pan.

 

Más en su presente otoñal

Sonríe

Sabiendo que en su lamento

hay un extenso mar

Un acalorado volcán

Un inmenso cañaveral

En zafra del futuro.

 

Dicen

 

Dicen que una vez en primavera

Cuando la mañana aún se levantaba

El hombre crecía desnudo

Sabía de un mundo que aguardaba.

 

Dicen que el hombre se vistió de estrellas

Y aferró sus manos de cornisas

Para subir de prisa la montaña

Para tocar las manos de la vida.

 

Dicen que el hombre y el amor

Crecieron juntos de la mano

Y que una tarde el desamor

Los atrapó dormidos y separados.

 

Decir Amigo

 

Decir amigo, es decir amigo

Sinceridad y respeto,

Es pensar en primavera de abril

Es hacer de la contradicción un reto.

 

Es decirnos las verdades y callar

Ante la voz voluble de los demás

Es asirse a la chaqueta y explorar

Los bosques antagónicos

y en consonancia regresar.

 

Paz y Silencio

 

Viento suave y apacible

De la mañana serena y callada;

Quiero morir mi muerte en tu aurora

Quiero vivir mi vida

En tu silencio,

Para buscar la paz

De mi alma alborotada.

 

Soneto a un Amigo

 

Amigo mío,

 mi amistad le quiero ratificar

De mi gloria es usted merecedor

No he dado a nadie aprecio igual,

Tan firme tan claro cual rayo de sol.

 

Afinidad invulnerable

Cual primavera de Junio

Pretendo con anhelo afable

Entre mi afecto y el suyo.

 

Que no nos toque el otoño

Querido amigo ni el vano viento

Ni el mudo castillo hueco y frío..

 

Mantendremos la melodía siempre en el tono

De la elevada torre del pensamiento

Sin momentos tétricos, sin días sombríos.

 

Yo

 

Me gusta la libertad,

la mañana y el rosal

y me gusta escuchar

De las aves su cantar.

 

Tengo el corazón de Dios

Para la gente amar

Me gusta decir adiós

Marcharme y regresar.

 

Me gusta el mar,

Y el sol cuando despierto

Me gusta el vino

Y tu cuando me besas

Me gusta el  tiempo

en que vivo.

 

Los niños son mi manual

Para enfrentarme a la vida,

A cada otoño le pongo

Un poquito de su risa.

 

Me gusta ver al poeta;

Cuando habla de poesía

Me gusta el canto, la lluvia

El viento y su melodía.

 

Nubecita Gris

 

Nubecita gris

De este frío invierno

En tu andar sereno

Te pareces a mí.

 

Triste y solitaria

En el alto cielo

mas no hay carcelero

Que llegue hasta ti.

 

Hay, si yo pudiera

Levantar el vuelo

Y en dulce revuelo

Llegar hasta ti.

 

Te haría compañía

Una noche entera

Mis versos te harían

Mi fiel compañera.

 

Andaría contigo

Las calles del cielo

De las manos juntos

Rebosante de amor.

 

Refugio divino

Serían las estrellas

Nidos solitarios

De amor para dos.

Presagio

 

Me dolerá el alma

Cuando te vea partir

Tal vez lloren mi ojos

En soledad febril.

 

Quizás rompas en pedazos

Mi orgullo mi altivez

Tal vez no vuelva nunca

A amar como te amé.

 

Canto a la mujer

 

Quiero escribir

En un verso inmutable

O en una canción;

que la mujer es un universo

Hecho de amor, ternura y corazón.

 

 puedo decir

Que una flor a nacido por amor

Que es el cantar de los siglos

Del hombre, del trigo

Y de libertad.

 

Mujer, mujer, pasión que no quema,

Respeto que guardo muy dentro de mí;

Mujer, mujer,cariño que sueña

 batalla eterna por la libertad;

Mujer, mujer, camino que aguarda

El paso infinito del hombre ideal.

 

Por qué no puedo decir

Que la mujer es presente, y

Futuro además;

Que da sentido a la vida

A la rosa crecida y al amor.

 

Mujer, mujer, pasión que me quema,

Respeto que guardo muy dentro de mí;

Mujer, mujer,  caricia que sueña

Batalla eterna por la libertad

mujer mujer camino que aguarda

el paso infinito del hombre ideal.

 

Volar

 

Un día pensé

Que era pájaro caído

Que no levantaba vuelo;

Intenté robarle una estrella al cielo,

Para tu pelo;

Una estrella al cielo para tu pelo,

Un día dije,

Que era paja negro de alas rotas,

Si fuerza para alcanzar

El infinito;

Sin fuerzas para el infinito

Alcanzar.

Un día me sentí mal,

Un día me sentí mal,

Y estabas tú como fiel compañera

Queriéndome, amándome, casi adorándome;

mientras yo

Queriendo alcanzar las estrellas

En noches oscuras.

 

De repente

La calma, el sol, las mariposas,

Miles de mariposas me rodearon,

Y me fui con ellas

A los inmensos jardines silvestres,

Y luego volví,

Sin una estrella para ti,

Pero con una flor para tu pelo.

 

Como quisiera Amarte

 

La luz de tu sonrisa

Alumbra mi espíritu,

Y mi espíritu quisiera

Alumbrar las noches

De este invierno barrial;

Quisiera que este angosto

Camino de mi vida fuese reluciente

Como la luz de tu mirada.

 

Tú enciendes en mí la hoguera de la

Ansiedad cada vez que te miro,

Y mi cuerpo se transforma

Cuando me miras tú.

El color rosa de tus labios

Me llevan más allá del pensamiento

Y te beso mil veces

Como mil veces he hecho

Libre al mundo.

 

Quisiera que me amaras

Como amo las mañanas tibias

Y tiernas de todos.

 

Para dejar de Amarte

 

Para dejar de amarte

Tendría que salir el sol a media noche

Tendría que alumbrar la luna a pleno día

Tendría que morir el canto de las aves.

 

Para dejar de amarte

Tendría que faltarme

El viento que me da la vida y el amor;

Para dejar de amarte,

Hay que sentir la tarde

A la mañana apresurarse.

 

Para dejar de amarte

He de sentir que el viento no me toca

Ha de faltar el verde de las hojas,

Ha de morir lo dulce de esta tierra,

Para dejar de amarte;

Tendría que faltarme

El viento que me da la vida y el amor;

Para dejar de amarte,

Hay que sentir la tarde

A la mañana apresurarse.

 

Poema Recluido

 

En el viento

Un poema intenta

Hacer el amor

Con la poesía

Luego se lava

Las manos,

Se limpia

Las uñas

Y espera que vaya yo

Con la quejosa musa,

Con mi pluma como arma,

Y lo encierre para siempre

En la perpetua cárcel del libro.

 

Tras la Vida

 

Voy buscando de las estrellas la luz,

Del universo el calor

Par alas mañanas frías de aquí;

Siento la vida que se apaga

Ya se ha muerto la alegría,

Todo sigue muriendo aquí.

Busco el tesoro de la vida, la tierna

Vida perdida, del pueblo en el que nací.

 

Creo en la Vida

 

Creo la vida

De campo abierto

Sin aredigas

Y sin lamentos.

 

Creo en la vida

No controlada

Creo en los sueños

De las mañanas.

 

Creo la vida

De los obreros

Que no declinan

De sus derechos.

 

Creo en la vida

Del amor libre,

Cuando se entrega

Puro y tangible.

Creo en la vida

De cada vivo,

Si no hace daño

A los activos.

 

Creo en la vida

Del sol naciente

De mar entero

Y de simiente.

 

Creo en la vida

De un verso corto,

Cuando el poeta

Me anima todo.

 

Creo en la vida

Del campesino,

Si de antemano

Ha comprendido;

 

Que el campo es suyo

Tal cual el viento

Cual las verdades

De los portentos.

 

Creo en la vida

Creo en la gente

Que sabe darse

Patentemente.

 

Creo en la vida

De pasto  verde,

De ingenio en zafra

De claro vientre.

 

Creo en la vida

Pura y sencilla,

Del hombre simple

Creo en la vida.

Pensamiento

 

No trates de adentrar tu mundo en mi mundo, porque este es inalienable.

Canto al Maestro

 

Antes de amanecer el día

Está de pié frente a la cama

Un café para marcharse o nada,

Un tiza, un borrador y a la batalla.

 

Fabricante de ternura día a día

Amante de la vida y sin la vida,

Matiz de la pena y la alegría

escultor activo de la espiga.

 

Maestro luz de las mañanas tristes

Monumento firme en el camino

Claridad de fuego y destinos

Maestro forjador de esperanzas.

 

Maestro canción de pétalos flotantes,

Estación divina de los tiempos

Asolador insomne del silencio

Maestro surco eterno de simiente.

 

Quisiera verte maestro

Alcanzando las estrellas

Bajo un sol de primavera

Vertiendo penas al viento.

 

A mi Hermano Ramón

 

En lo infinito de la extensa flor

De mi blanca conciencia,

En el inmenso mar de paz y amor

Que alberga mi verosímil corazón,

En el verso consecuente

De mi inmutable canción,

En mi oculta sonrisa

Y en mi callada expresión;

Llevo un inmenso mundo de gratitud

Un extenso y caudaloso río desbordado

De agradecimiento y respeto.

 

A ti te debo

Cada uno de mis días primaverales

Este brillante camino

Que aún me queda por andar

Esta honda sensación  de optimismo

Que brilla en mí

que deslumbrante cual rayo de luz

En el azul del cielo.

 

A la naturaleza bendigo

Por haber puesto en mi camino

Tu divina mano

En las noches oscuras

De mi vida.

A veces siento la intención

De guardar estas  palabras

Pero brotan como llamas inapagables.

porque a ti te debo mi vida.

 

Urge un Canto

 

Urge un canto

En el barrio

En el pueblo

En el campo.

 

Urge un canto

En la mañana

Al despertar el obrero

En el sentir de mi pueblo

Urge un canto.

 

Urge un canto

Más allá de la montaña

Donde el jornalero quema

Sol a sol su vida entera.

 

Urge un cano

En la sonrisa de aquel niño

Urge un canto

Por la paz, por la verdad

Urge un canto

En la sombra del camino

Urge un canto

Al mañana que vendrá.

 

Urge tu canto, urge tu canto

Urge tu canto, urge tu canto

Urge tu canto, urge tu canto

 

Urge un canto

Por las manos inactivas

Urge un canto

Del cantor por la verdad

Urge un canto

En éste tiempo de sofisma

Urge un canto

Al nuevo sol que alumbrará.

 

Mensaje Azul

 

Mi canto entonces no tenía sentido

El frío de otoño abrazaba mi corazón

El tiempo era un triste pasar por el laberinto

Oscuro de mi vida,

Moría;

sin embargo multitud de estrellas

Mensaje azul de tu existencia daban

cual universo que esclarecía.

 

Armonía

 

Tu y yo somos ya

Algo más que yo y tu

Abril sigue lleno

Del amor de nosotros.

 

Con tan sólo vernos juntos;

Los lirios florecen

El agua de oro se entíbiese

Las mariposas amarillas escalan

Las flores perfumadas

De las verdes colinas solitarias.

 

Hemos levantado

Con  música armoniosa

Tu amor y mi amor

En ruinas y destrozos.

 

Así del otoño desnudo

Seguiremos haciendo

Primaveras enamoradas.

 

Anhelo

 

Señora

si permitiese usted que mis labios se acercasen a los suyos,

 en una noche de estas

en que la luna brilla más amorosa que en siglos pasados

le garantizo besos eternos adornados de tiernos mordiscos.

 

Náufrago

 

Te quise tanto, que no sé como no enloquecí,

más hoy tu anticlímax

Me hace hurgar en otros brazos el

Amor que por ti se está muriendo.

 

La vi Desnuda

 

La vi desnuda y

Era como una isla

Tendida en medio del océano

Con un bosque de trigo

En su centro.

 

La vi desnuda

Y cada declive de su cuerpo

Eran inmensas colinas vírgenes

Que me insinuaban.

 

La vi desnuda,

Y mis labios surcaron

Paso a paso los solitarios

Caminos de sus sutiles pastos

En su cuerpo angelical.

 

La vi desnuda

Y era como una isla

Sin gobierno,

Y desde entonces

Tuve que ser siempre

Isleño.

 

Ilusión de Cama

 

Como quisiera desmenuzar contigo

Cada minuto de mi existencia,

Compartiendo mi calor con el tuyo

E una tibia cama celestial.

 

Canto a la Ciudad Viva

 

Hoy he venido a hablarles

De un pueblo de la frontera

Conocido donde quiera

Y esto no es un alarde

Allá comienzan las tardes

Y las más hermosas quimeras

Yo daré la vida entera

Para que viva sonriente

Porque aunque lejos me encuentre

Llevo en mi pecho esa tierra.

 

Hoy les haré saber

Lo que quieran saber de ella

Para que no intenten creer

Que es un lugar cualquiera

Allí la gente no espera

Hasta que se oculte el sol

Para morirse de amor

En una esquina cualquiera

Pedazo de corazón

Es la gente de mi tierra.

 

Para que a todos bien les cuadre

Lo que aquí quiero decir

Pues les voy a construir

 Ami pueblo en un poma

Por si acaso alguien se queda

Sin a mi pueblito ir

No crean que es un redil

De lo que les estoy hablando

Pues allá nació el canto

Que acompaña mi vivir.

 

Les empezare primero

Con un poquito de historia

Para que conozcan la gloria

Con que disfruta ese cielo,

Ya sabrán que soy sincero

Pues la historia a mi me empeña

Pero, fue José Cabrera

Aquel que luchó sin tregua

Para que hoy sus campos canten

En medio de alamedas.

 

El dieciséis de agosto del

Mil ochocientos sesenta y tres

Entiéndalo bien usted

Por aquellos caminos angostos

Los héroes iban en potros

Haciendo la revolución

Santiago Rodríguez y Moción

Nuestro Cabrera José

Y otros que aún no sé

Porque la historia no cuenta.

 

A redobles de tambores

Con el sable y el gatillo

Se izaban en Capotillo

Los más sublimes colores

Decidido y sin temores

De nuestra amada bandera

Que respetable hoy hondea

En todo este suelo patrio

Loor a estos hombres sensatos

Que el recuerdo aún rodean.

 

Municipio de Dajabón

Entre montañas dormido

Descansa la ciudad tendida

Abrazada al tibio sol

Hija del corazón

De la madre naturaleza

Con la melodía inmensa

Del canto del ruiseñor

Quien es el primer cantor

Cuando comienzan sus fiestas.

 

Virgen de la Altagracia

Patrona de la ciudad

Al pueblo esperanza da

Cuando llega la desgracia

La gente desde las casas

Salen a los senderos

Cada veintiuno de enero

Fervientes llenos de gracia

A celebrar con esmero

La fiesta de la Altagracia.

 

Vuela palomita vuela

Hasta el final de la senda

Seguro te has dado cuenta

Que hablo de Loma de Cabrera

La tierra de las lumbreras

Y de montañas extensas

Que tejen como una trenza

La brisa en las montañas

El agua al bajar de las cuestas

Y el dulce amor de Yolanda.

 

Cuatro puentes la dividen

De sus campos aledaños

Pasan y pasan los años

Pues para servirla viven

La gente aún se sirve

De sus silvestres mangares

Que crecen en las hondonadas

Como una herencia divina

Como al campo la semilla

Como al jardín los rosales.

 

Como una serpiente eterna

El Masacre se desliza

Adormecido por la brisa

Entre piedras y arenas

Abraza la ciudad entera

Como queriendo preñarla;

De celos no entiende nada

Y mucho menos de pena

Él da vida a las praderas

Al marcharse las estrellas.

 

Su balneario es monumento

De todas generaciones

Allí nacen las canciones

Más hermosas de estos tiempos

Que rompen el silencio

Por diferentes naciones

El le brinda emociones

A aquel que las ha perdido

Esto es lo más querido

Del hombre de estas regiones.

 

Cuatro calles importantes

Tres escuelas y un mercado

Unos pocos hacendados

Y unos cuantos errantes

Dos cuarteles terminantes

Con dos o tres forasteros

Sus hombres son caballeros

Sus mujeres inspirantes

Sin temores alarmantes

Sus amores son sinceros.

 

Barrio Norte la gallera

La yaquita y Barrio Duarte

En el Barrio Quince y el Tanque

El amor brota a canteras

De la legión a la Seiba

De los caminos hasta el  centro

Van muriendo los lamentos

De la iglesia a la avenida

Todo es un rayo de vida

Desde el río al ayuntamiento.

El dulce mabí de Célida

Cada noche frente al parque

Aquellas noches de arranque

Frente al piano en la academia

Aquel pasear constante

Por la Duarte hasta el Palmera

Son recuerdos inolvidables

Que llevaré por doquiera

Cada vez que alguien me hable

De mi Loma de Cabrera.

 

Soy un poeta sin cuadre

Nacido entre montañas

Sé cantarle a las mañanas

Lo mismo que a los umbrales

Soy como potro salvaje

Que no le teme a palenque

La verdad llevo en mi frente

Al morirse cada tarde

Mi nombre es Victor Suárez

Amante del sol naciente.

 

Añoranza

 

¡Oh! Vida tan cerca de mi te encuentras,

vivo contigo,

camino contigo bajo la luz de la a luna,

duermo contigo hasta mis siestas,

 te beso tiernamente bajo la lluvia,

sin embargo te añoro tanto.

 

Victor Suarez.

 

 


  E-Mail victorsuarez@tricom.net
              Cel. 809-805-2735


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