Victor Suárez
"Puedo Morir Mañana Hoy he Vivido Feliz"

En Sueños
En Sueños
Caminando despacio, cansado por esta larga senda recargada de curvas que es mi vida, cubierta de espinas y castigo blanco, muy blanco. Los árboles a mi alrededor se ven hermosos y frescos, y me envuelven en su verde intenso. Camino, sin embargo se que no voy a ningún lugar, cada vez más este andar no tiene fin.
Lo Esperado
parado a orillas del río de amplio cauce y de agua cristalina. A mi espalda la casa grande de grandes columnas y de arquitectura colonial de don José, estaba recién pintada, de amarillo claro. Soplaba una brisa suave que me mecía en su paz, mientras la belleza del agua límpida me atraía a su seno como un imán.
El cielo esta claro envuelto en su azul, el sol brilla en toda su magnitud. El día parece uno de esos en que la belleza se manifiesta hasta donde ya no alcanza más. Mi alegría se reboza en la tibieza del agua,
el río es en un límpido camino, por donde los peces viajan sin cesar
yo estaba envuelto en aquel rocío casi celestial de la naturaleza cuando un disparo me trajo de súbito a la realidad, luego un pronunciado murmullo, después un grito intenso, todo provenía de aquella casa
Mañana
Mañana es el tercer cumpleaños de mi novia, después que no enloquecimos y nos enredamos en el laberinto de colores del amor.
El primer cumpleaños no lo recordé. El segundo aunque lo repetía a cada instante, la felicité días después. No estuvieron inscritos en el archivo de mi memoria. Me lo reprochó dolida una y mil veces, por mi falta de caballerosidad y cariño para ella, y tenía razón.
Pero mañana es su cumpleaños, y yo debo ser cariñoso con ella. No sé si porque la quiero más. Debo hacerle un regalo. Quiero hacerle un regalo. Pero ¿Qué puedo regalarle? ¿Qué puedo darle si apenas tengo tres pesos en mi bolsillo, y qué se compra con tres pesos? Nada, absolutamente nada.
Podría regalarle el sol... o una estrella... o el azul del mar... todas las palomas... o un corazón.. Pero esto lo han regalado tanto los poetas, que ya ella no lo querría... y entonces, ¿qué hago para halagarla? Porque mañana es su cumpleaños y debo hacerle un regalo...
Podría darle un beso en su boquita de mandarina y enredarme en lo dulce del juguito de sus labios bellos... pero además del beso que quiero darle, mañana cuando vaya a felicitarla, debo extender mi mano y hacerle un obsequio, porque, ¿y entonces, que dirán sus amigas? Y con mis tres pesos, qué puedo comprar. Además, a ella, qué puede halagarle si lo tiene todo... si ella supiera de mi preocupación por su regalo, seguro me diría, " me basta con que estés conmigo..." o tal vez me diría, "un beso de tu tibia boca me basta".
Mañana a las nueve la veré, y nada en mis manos tendré para darle. Quizás pensará que no tengo detalles... que no la amo mucho... que no hice nada para halagarla... pero jamás sabrá que ya es la media noche, y sólo tengo tres pesos... ¿media noche?, Ya está. Ya tengo el regalo...Bajo la luz de la luna iré hasta su ventana con mi guitarra y cantaré para ella la más linda serenata... y luego, cuando ya esté despierta, invocaré a Dios para que derrame sobre ella todas las bendiciones y todo el amor permitido... es el mejor regalo. Porque esto sale del fondo de mi corazón, de aguas derramándose de tanto quererla.
Victor Suárez
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